El descenso

Decíamos ayer... sí, sí, decíamos ayer literalmente que me encanta el terror en el cine, así que como no podía ser de otra manera (detesto esa dichosa muletilla, y de ahí la cursiva ¿desde cuándo las cosas no pueden ser de otra manera?) también me gusta mucho la literatura de terror pero, en el caso de los libros, he de confesar que he leído muy poco al respecto y, de hecho, he dudado bastante antes de calificar El descenso de Jeff Long como un libro de terror pero, como la contraportada de mi ejemplar en inglés dice(1)
"The Descent is simply the best horror novel since Ghost Story"
¿quién soy yo para contradecirlo? Pues ¡ea! como libro de terror se queda...

Los primeros capítulos de El descenso cuentan varias historias extrañas y aparentemente inconexas: un guía en el Himalaya que pierde a su equipo tras ver a un hombre salvajemente crucificado, una monja que escucha un extraño lenguaje a base de clicks en una perdida aldea africana (por este y otro detalle del libro, ninguno de suma importancia, es innegable que Jeff Long ha leído El informe de Brodie, libro también esencial en la vida, como todo lo de Borges que no rime(2)) una fosa común de Bosnia custodiada por cascos azules que, de pronto, empieza a registrar movimientos entre los cadáveres del fondo... Todas estas historias comienzan pero no terminan, es decir, nos ponen la miel en los labios y nos matan de tensa curiosidad de tal manera que no queda otra que seguir leyendo para saber qué demonios ocurre, qué es lo que se mueve, qué son esas extrañas marcas que aluden aparentemente a ritos satánicos... Llegados a este punto yo ya estaba absolutamente enganchada, quien me habló del libro no había ido tampoco más allá así que, aunque no desvelaría demasiado y seguiría siendo parte de "el comienzo" a partir de aquí, si lees esto y quieres saber más (un poco más, mi intención es que lo leas, no destrozarte el libro), lo único que tienes que hacer es seleccionar a partir de aquí:

Hubo un tiempo, hace miles de años, en el que la humanidad se dividió en dos, por un lado quedó el hombre en la superficie, que somos nosotros y, por otro, un grupo de humanos (o alguna otra especie antes de que podamos hablar de humanos como tal) decidió vivir bajo tierra. Cuando la humanidad descubre una civilización en las grutas bajo tierra, rica en todo, decide aprovechar los recursos y manda miles de personas al subsuelo; a causa de la presión, los que pasan allí varios meses, y a pesar de las comodidades de esa civilización abandonada, empiezan a experimentar deformaciones -muy resumido, les salen, entre otras cosas, cuernos- hasta que, un día, todos desaparecen cuando son atacados por los otros seres, los del subsuelo, es decir, de abandonada nada... A partir de aquí, un grupo multidisciplinar decide investigar qué hay realmente ahí abajo porque si es posible que haya existido una figura que diera lugar a Jesucristo, es decir, un Jesucristo histórico lo lógico es que, a la vista del aspecto que tienen los que bajan, también haya un Satán histórico y es lo que se proponen encontrar, las raíces del mito.

El descenso es un libro largo pero no le sobra una sola palabra, no se extiende demasiado en descripciones inútiles sino que describe lo que necesitamos para estar donde están los personajes, para ver lo que ellos ven con todo lujo de detalles necesarios. Es uno de esos libros que nos llevan a preguntarnos ¿y por qué no? ya que todo encaja, ya que quizá no ahora -no vemos esas cosas en las noticias- pero ¿y dentro de unos años? 
Hemos conquistado una pequeñísima parte del espacio cercano pero, seamos sinceros, de lo que hay bajo nuestros pies no sabemos prácticamente nada más allá de una sucesión de mitos tenebrosos. Como decía al principio considerarla una novela de terror quizá sea excesivo, pero sí es cierto que al enfrentarnos a sus páginas el corazón se acelera y nos hace mirar con cierta aprensión lo que tenemos bajo los zapatos.

Y, para terminar, hay una película con el mismo título y cuyo argumento recuerda muy vagamente al primer capítulo de esta historia (y su posterior desarrollo) pero es importante no confundirse; el parecido se debe a que hay guionistas con muy mala leche y un cero en originalidad, la película es francamente mala.


(1)Confesión número 2: lo leí en castellano y me gustó tanto tanto que cuando mi hermano me vio leyendo libros en inglés, de los de improve your English, me lo regaló, para ver si me animaba, pero no, es sencillamente fascinante pero son 600 páginas de letra chiquitusca, me quedan demasiados libros que leer en la vida y me agoto... Pero no descarto volver a leerlo en castellano un día de estos (nota de la nota: decía un profesor mío que aprovecháramos para leer mucho en aquellos tiempos, que se llega a cierta edad en la que todo empiezan a ser relecturas)
(2)Odio al Borges poeta tanto como adoro al contador de cuentos... es que ni sus haikus me gustan oiga...

1 comentario:

  1. hola, por fin encuentro a alguien mas que leyo este libro en español, saludos !

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