La casa de la alegría

El libro de este mes elegido por el Club de tortura lectura es La casa de la alegría de Edith Wharton, una novela publicada a principios del siglo XX que recuerda muchísimo, por la trama, al capítulo en el que Quevedo describía cómo viven los hidalgos del siglo XVI, en un mundo donde el honor importa tanto que es mejor pasar hambre que renunciar a él... con la diferencia de que Wharton nos muestra lo difícil que es ser una mujer soltera en la buena sociedad, la más hipócrita, maledicente y cínica posible; no debía de ser muy diferente a lo que describe la novela, sobre todo si atendemos al hecho de que la mayoría de las novelas cuentan cosas similares, y eso que los personajes son neoyorquinos, que ya se sabe que son todos un poco sueltos...

la novela de Wharton es un poco como La Regenta, en la que el protagonista absoluta es la sociedad de esos ricachones infames que viven de estar pendiente de los tropiezos de los demás, y que jamás olvidan nada si se trata de una mujer soltera. La protagonista de La casa de la alegría es Lily Bart, un bellezón huérfano que tiene a todo el mundo encandilado pero que, como es un poco veleta, se le está empezando a pasar el arroz... tiene nada menos que ¡¡29 años!! y sigue soltera... tiene alguna pequeña arruga pero quizá sea la luz... ha tenido montones de hombres a sus pies pero siempre encuentra la forma de boicotearse, en el último momento siempre hace algo que tira por tierra que un buen hombre millonario se le declare y le provea de un buen sustento, ya sea quedarse dormida, ya sea perder un tren... Esos ejemplos no están en la novela como acciones, sino que es lo que de ella dice una de sus amigas, su boicot es conocido por todos.

El mayor problema de Lily, en realidad, es su absoluta orfandad; para subsistir depende de los caprichos de una tía que decidió hacerse cargo de ella pero que no le da una asignación fija y, con el paso del tiempo, se va dejando enredar en la maledicencia. Lily quiere casarse, como todas, quiere hacer las cosas bien, pero de vez en cuando toma decisiones incorrectas, que el lector sabe incorrectas desde la primera línea, no porque ella vaya a hacer algo mal, sino porque por culpa de eso se va a ver traicionada, bien sea por el hombre que le vende como favores sin interés y sin importancia lo que luego se quiere cobrar en carne, bien sea por la amiga que para tapar sus infidelidades la pone en la picota, bien sea por ser la última persona honesta, que prefiere el hambre a vender al único amigo honesto que tiene.

La historia está bien construida y narra la caída hacia el abismo de Lily pero, aunque pasan montones de cosas, el lector llega a detestar profundamente a Bertha Dorset y a simpatizar con Carry Fisher hay algo que no termina de encajar, y el problema no es la novela, es la propia historia... Me explico: cuando llevaba aproximadamente un tercio del libro me di cuenta de que hace tiempo vi la película, y era incapaz de acordarme de lo que iba a pasar a continuación salvo cuando llegaba a esa parte y, como decía, pasan MONTONES de cosas. No podría decir muy bien a qué se debe, pero es curioso que sabiendo que Lily es honesta de verdad, infinitamente más honesta que su entorno de infieles, de mujeres que directamente le regalan la oreja a señores repugnantes casados -con el consentimiento de sus aburridas esposas- para poder conseguir algo de dinero (porque es de lo que va todo al final, de subsistir), a pesar de todo, de saber de la ausencia de malas acciones, de su ingenuidad sincera, a pesar de ver cómo se la juegan por ser una mujer indefensa es imposible empatizar con ella, que será la más lista, la más guapa, la más divertida... pero a mí me parece tonta de remate, pero tonta de las que aburren, no de las que hay que proteger... Podría ser un GRAN libro feminista -parece una denuncia constante a lo difícil que es ser una mujer soltera y cómo cualquiera que no lo sea, si tiene dinero (que es lo que le falta) puede hacer literalmente lo que le plazca, hasta divorciarse dos veces- pero no cuaja, es imposible sentir simpatía por Lily... No se confundan, no se hace odiosa, simplemente es aburrida; la novela pretende ser una denuncia total de la difícil que es ser el diferente, pero está lejos de lograrlo y, aunque es un clásico me temo que me pasará como con la película, que se me olvidará de puro anodino...

Pueden ver las reseñas del resto del Club en los sitios habituales: Club de lectores, donde habrá debates, y las reseñas de cada miembro en los lugares habituales: Carmen, Nanananalider y Newland.

4 comentarios:

  1. Pues a mí es que no me ha enganchado nada. No me ha interesado y a partir de las primeras cien páginas ya me aburría. Ha sido una especie de Everest que se iba empinando. Con todo creo que es un libro con muchos 'podría'. Podría haber sido de denuncia, podría haber sido una novela romántica, podría haber sido... pero no, se queda un poco en tierra de nadie

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  2. Has dado con la palabra exacta: anodino.

    Pero a pesar de eso, creo que hay otros libros que me han gustado más y que también se me olvidarán más que éste, no sé si por el cúmulo de tontadas que hace Lily o qué.

    Lo malo de esto es que me cierra a Edith Wharton, que yo no estoy para segundas oportunidades.

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  3. Jolines, eres la gran ganadora de las reseñas de este mes, has escrito la reseña que yo no he sabido hacer y coincido con ella de principio a fin.

    Y eso que venía aquí a decirte una cosa, mi reseña de este mes en el club va a ser una comparación de "La casa de la alegría" con "La desheredada" de Galdós, porque si mi memoria no me falla creo que tienen muchísimo en común. Estarás muy orgullosa de mí porque ¡ES GALDÓS!

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  4. Me gusta mucho tu reseña. A mí me ha recordado a la Bovary también como adelanta Bich en los comentarios de mi blog, aunque no sabría decir por qué. La Regenta puede ser, aunque a Lily le falta tormento moral. Se queda en pellizcos de monja.

    Hace crítica a la dificultad de las mujeres solteras, sí, pero también a la de los hombres que tienen dinero pero provienen de una extracción social más baja como es el caso de Rosedale. La novela es crítica, pero no denuncia nada. Como dice ND, demasiados "podría". ¿Feminista? no lo creo, estoy contigo en que está lejos de lograrlo.

    Tontadas que hace, como dice Bich. Es exactamente eso.

    Gran post.

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